Uno de cada cinco jóvenes toma Viagra
La mitad lo combina con alcohol, psicotrópicos o marihuana
Los jóvenes que hacen un uso recreativo de los fármacos como el Viagra suelen comprarlos de noche.
Toman mucho y después no pasa nada. Para evitar un nuevo papelón, recurren a drogas para el tratamiento de la disfunción eréctil. O lo hacen ante una pareja ocasional a la que quieren deslumbrar con una performance sexual fuera de lo habitual. O quieren estar tranquilos, seguros de que, llegado el momento del encuentro, todo va a salir bien, y para eso recurren al Viagra.
El repertorio de motivos es amplio, pero lo cierto es que, según una encuesta realizada en la Capital Federal, uno de cada cinco jóvenes de entre 18 y 30 años hace un uso "recreativo" de las drogas de la familia de los inhibidores de la fosfodiesterasa-5, que se emplean para tratar problemas de erección.
"No nos sorprende el hallazgo, ya que es algo que uno escucha fuera del consultorio, y es que hoy los jóvenes consumen estas drogas porque quieren mejorar su rendimiento, y las usan sin control médico y sin tener problemas de salud sexual", dijo uno de los autores del estudio, el doctor Amado Bechara, especialista en disfunción sexual y codirector del Instituto Médico Especializado (IME).
Pero otro dato preocupante que surge de la encuesta realizada por Bechara y sus colegas del IME es que más de la mitad de los jóvenes que usan Viagra (el 53,6%) lo hacen en combinación con alcohol o con drogas legales o ilegales (psicotrópicos o marihuana, principalmente).
La mitad lo combina con alcohol, psicotrópicos o marihuana
Los jóvenes que hacen un uso recreativo de los fármacos como el Viagra suelen comprarlos de noche.
Toman mucho y después no pasa nada. Para evitar un nuevo papelón, recurren a drogas para el tratamiento de la disfunción eréctil. O lo hacen ante una pareja ocasional a la que quieren deslumbrar con una performance sexual fuera de lo habitual. O quieren estar tranquilos, seguros de que, llegado el momento del encuentro, todo va a salir bien, y para eso recurren al Viagra.
El repertorio de motivos es amplio, pero lo cierto es que, según una encuesta realizada en la Capital Federal, uno de cada cinco jóvenes de entre 18 y 30 años hace un uso "recreativo" de las drogas de la familia de los inhibidores de la fosfodiesterasa-5, que se emplean para tratar problemas de erección.
"No nos sorprende el hallazgo, ya que es algo que uno escucha fuera del consultorio, y es que hoy los jóvenes consumen estas drogas porque quieren mejorar su rendimiento, y las usan sin control médico y sin tener problemas de salud sexual", dijo uno de los autores del estudio, el doctor Amado Bechara, especialista en disfunción sexual y codirector del Instituto Médico Especializado (IME).
Pero otro dato preocupante que surge de la encuesta realizada por Bechara y sus colegas del IME es que más de la mitad de los jóvenes que usan Viagra (el 53,6%) lo hacen en combinación con alcohol o con drogas legales o ilegales (psicotrópicos o marihuana, principalmente).
Y así como el Viagra -éste es el nombre de marca en Estados Unidos del sildenafil, droga que en la Argentina tiene medio centenar de nombres comerciales- puede dar lugar a peligrosas caídas de la presión sanguínea si se lo utiliza en combinación con ciertas drogas de uso en cardiología (los nitratos), algo similar puede ocurrir cuando se lo asocia con el alcohol, que de por sí baja la presión sanguínea.
"Pérdida de la presión arterial, con sensación de taquicardia, palidez, malestar general, náuseas pueden ser el resultado de la vasodilatación que normalmente provoca el alcohol, y que se suma al efecto vasodilatador de este tipo de fármacos", enumeró el doctor Adolfo Casabé, codirector del IME y coautor del citado estudio.
Efectos similares podrían presentarse en su combinación con marihuana, ya que inhibe ciertos mecanismos que pueden potenciar el efecto vasodilatador del Viagra. "El problema mayor es la mezcla de cosas -comentó Bechara-. Como el uso que se le da es recreativo, hoy le suman un poco de alcohol para estar más alegre, y a lo mejor alguna droga ilícita. En ese cóctel, no sabemos bien qué es lo que puede pasar con estos medicamentos."
¿Qué es lo que buscan los jóvenes en el Viagra y cómo lo consiguen? El estudio, cuyas conclusiones acaba de publicar la revista Journal of Sexual Medicine, aporta respuestas. La abrumadora mayoría del 21,5% de los encuestados que reconocieron haber tomado estas drogas dijo haber obtenido el medicamento de manos de un amigo.
La segunda fuente fue la farmacia: el 17,4% compró las pastillas sin haber presentado la receta médica requerida. El mínimo porcentaje (el 2,9%) adquirió el medicamento por Internet, y el resto (4,3%) lo compró en la farmacia, pero con receta.
En cuanto a los motivos reconocidos por los encuestados para hacer uso de estos medicamentos que han demostrado ser altamente efectivos y seguros para el tratamiento de la disfunción eréctil, el 44,9% dijo querer lograr más erecciones por encuentro sexual, el 27,5% buscaba obtener erecciones más duraderas y un porcentaje similar lo hizo sólo por curiosidad; en porcentajes menores dijeron querer sentirse más seguros, obtener una mayor rigidez peneana o evitar los fracasos sexuales y demorar la eyaculación.
"En definitiva -concluyó Casabé-, de lo que se trata es de un problema de salud pública, porque hoy estamos hablando del acceso libre a medicación como el Viagra, pero también podemos hablar de antibióticos o de psicofármacos." .
El crecimiento en las ventas que protagonizan el Viagra o sildenafil y sus parientes -el tadalafil y el vardenafil- no halló obstáculo alguno en el aumento de precios experimentado entre 2009 y 2010. A pesar de que el costo de estas pastillas se incrementó un 20% durante ese período, las ventas crecieron un 9 por ciento.
Durante el último año, se vendieron entre 2.568.000 y 3.400.000 unidades, según distintas fuentes. Y no se trata de medicamentos baratos: en promedio, cada pastilla cuesta unos 35 pesos, y muy pocas prepagas y obras sociales brindan algún tipo de cobertura.
Lo que también crece es el número de "copias". Ya son 56 las distintas versiones del sildenafil que se venden en la Argentina, con nombres comerciales tan obvios y poco sugerentes como Erectol, Falic, Vigor Plus, Firmel, Paramen o Almaximo.
Es que ningún laboratorio argentino, sea grande o pequeño, quiere quedarse fuera de este negocio sin techo. .
CIFRAS
112 millones de pesos representa en el país la venta anual de drogas para la disfunción eréctil, según fuentes de la industria. Otras fuentes la estiman en 99 millones.
0,7% del mercado farmacéutico es lo que representan en el país las drogas para la disfunción eréctil.
Sebastián A. Ríos LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/1301493-uno-de-cada-cinco-jovenes-toma-viagra
El crecimiento en las ventas que protagonizan el Viagra o sildenafil y sus parientes -el tadalafil y el vardenafil- no halló obstáculo alguno en el aumento de precios experimentado entre 2009 y 2010. A pesar de que el costo de estas pastillas se incrementó un 20% durante ese período, las ventas crecieron un 9 por ciento.
Durante el último año, se vendieron entre 2.568.000 y 3.400.000 unidades, según distintas fuentes. Y no se trata de medicamentos baratos: en promedio, cada pastilla cuesta unos 35 pesos, y muy pocas prepagas y obras sociales brindan algún tipo de cobertura.
Lo que también crece es el número de "copias". Ya son 56 las distintas versiones del sildenafil que se venden en la Argentina, con nombres comerciales tan obvios y poco sugerentes como Erectol, Falic, Vigor Plus, Firmel, Paramen o Almaximo.
Es que ningún laboratorio argentino, sea grande o pequeño, quiere quedarse fuera de este negocio sin techo. .
CIFRAS
112 millones de pesos representa en el país la venta anual de drogas para la disfunción eréctil, según fuentes de la industria. Otras fuentes la estiman en 99 millones.
0,7% del mercado farmacéutico es lo que representan en el país las drogas para la disfunción eréctil.
Sebastián A. Ríos LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/1301493-uno-de-cada-cinco-jovenes-toma-viagra


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